COSTUMBRES Y TRADICIONES DE SAN JUAN.

La noche de San Juan es considerada una noche mágica donde el fuego, el agua y los conjuros mágicos llenan las calles, playas y bosques de España. Y en Cadiz no podría ser menos temiendo fiestas tan singulares como los Juanillos de Cadiz que podréis ver siguiendo este enlace o los diferentes conjuros mágicos que también podéis leer en este otro enlace.

Sin embargo, las costumbres y tradiciones locales relacionada con el Dia de San Juan están muy presente en diferentes pueblos y ciudades de la provincia gaditana.

Comenzamos en Vejer de la frontera donde podemos ver la denominada fiesta para la noche de San Juan del "el Toro de Fuego". La fiesta se realiza en la Plaza de España del pueblo, donde se sueltan varios toros de fuego con un armazón metálico, tradicionalmente de hojalata, con fuegos pirotécnicos y de artificios, que recorre toda la plaza y las calles adyacente.

La muchedumbre corre delante del toro, transportado por una persona que corre detrás de la gente. Además, una verbena y una banda ambienta la madrugada hasta altas horas de la noche.

Otra peculiaridad de este pueblo es que el tradicional rito de las hogueras se llama particularmente Candelas de San Juan. Por supuesto, estas son cosas que es mejor vividla que contarla así que dejo este vídeo de una noche de San Juan vejeriega.

Otro lugar también curioso se encuentra en Algeciras donde es tradición desde hace muchos años acudir a las playas el 23 de junio antes de medianoche, llevando un muñeco de trapo, parecido a nuestros juanillos, sobre todo, en las playas de El Rinconcillo y Getares.

A continuación se les da fuego cuando llega la medianoche de ese día y es tradición guardar papelitos con deseos escondidos en su interior, recibiendo así el día de San Juan, con abundantes hogueras en las playas de la Bahía de Algeciras. El ambiente en la playa es familiar y agradable, con reuniones de amigos y familia en la arena o en los paseos marítimos, festejado finalmente por un espectáculo de fuegos artificiales.

También resulta curioso el ritual de purificación de la Noche de San Juan, un rito ancestral que se perdió con la Guerra Civil, pero recuperado en los últimos años, que consiste en la celebración de un rito en diferentes ruedas de energía donde el fuego, la sal, el laurel, el olivo y diversas plantas aromáticas como la lavanda, el romero y el tomillo son usada por una "hechicera" local para "invocar a los espíritus protectores, benefactores y proveedores para que velen por Benamahoma y el mundo".

El pueblo se llena de visitantes de localidades cercanas como El Bosque, Ubrique, Grazalema, Prado del Rey y Villamartín e incluso grupos de turistas y forasteros que visitan la localidad donde disfrutan de una velada amenizada por comida, bebida y música Celta junto al fuego.

Por supuesto, esta heterodoxa velada no paso desapercibida y en una ocasión la polémica surgió cuando al párroco de Benamahoma Jozef Lewsczyk afirmó que "o el alcalde pedáneo (en esos años Joaquín Ramón Gómez) cambia de forma de actuar con la Iglesia o yo voy a denunciar públicamente este acto que incita a la brujería, al igual que otras muchas cosas que suceden en la Parroquia".

A lo que el alcalde respondió en unas declaraciones a la Voz de Cadiz. "solo es un acto muy bonito y para nada un esperpento que tenga que ver con los timos que hoy en día se producen en torno a la brujería". Sin embargo, semanas después el alcalde dimitiría ya que no siguió el consejo de Don Quijote: "con la iglesia nos hemos topado"

Por ultimo, son numerosa las poblaciones gaditanas donde se queman Juanillos como en La Línea de la Concepción, Puerto Real, Chiclana de la Frontera y otros puntos ya sea en las playas o en las calles y plaza de las localidades. Sin embargo, en Conil de la Frontera destacan por la quema de los conocido por todo el pueblo como "Juan y Juana".

Finalmente, termino con una tradición en Cadiz sobre el año 1911 donde había una costumbre que se repetían en las mañanas del día de San Juan. Según parece, a las doce en punto del mediodía las señoritas casaderas lanzaban por las ventanas una palangana de agua y el hombre que recibía el agua o pisaba el charco, la muchacha se casaría antes de un año con otro hombre pero del mismo nombre.

La diferentes crónicas afirmaban que "algún año, varios hombres han recibido un viaje de agua y este se ha negado en rotundo a tener que dar encima su nombre". Cosas de Cai.

FUENTES CONSULTADAS: DIARIO DE CADIZ, LA VOZ DIGITAL, ABC, WIKIPEDIA Y CADIZ TURISMO.COM 

Comentarios