EL PAN DE CADIZ Y SU CREADOR.

Si te consideras un autentico gadita incluso en Navidad tienes que consumir el famoso Pan y/o turrón de Cadiz. Aunque antes de comenzar en faena, hago un inciso para los que no conozcan este típico dulce navideño y nos iremos, como siempre, a la santa Wikipedia, que dice: "El pan de Cádiz es un dulce consistente en una masa de mazapán rellena de confitura. Suele ser típica la elaboración con yema de huevo y batata confitada, que posteriormente se hornea. Esta operación de horneado es la que le proporciona el nombre de pan. En Cádiz es conocido también como turrón de Cádiz y es muy popular en las mesas navideñas".

Pero, después de esta fría definición, hay que decir que, como casi todo en Cadiz, tiene una historia oculta detrás ya que existen diferentes leyendas que afirman que durante el asedio napoleónico, a principio del Siglo XIX, hizo que los gaditanos agudizaran su ingenio y, por consiguiente, a falta de trigo para hacer pan decidieron usar la almendra almacenada que tenían como destino a las colonias de ultramar en las Americas, Filipinas y demás territorios españoles así que uno de esos imaginarios panaderos decidió usarlo para elaborar un pan que acompañase a las comidas.

D. Salvador Valls Garrido.
Fotografia de La Voz de Cadiz.
Pero investigando mas profundamente, pude saber que existía otra versión o leyenda que habla que el origen de este producto proviene de los árabes que durante un tiempo estuvieron residiendo en Cadiz y que, supuestamente, fueron los responsables de la creación de este dulce y que fue perfeccionándose con el paso del tiempo.

Sin embargo, como suele ser habitual en la historia, la realidad es otra y es muy posible que el origen de este goloso dulce gaditano no sea tan lejano y su versión actual así como su nombre de "turrón de Cadiz" se lo debemos al pastelero gaditano de los años 50, D. Antonio Valls Garrido que le dio su actual identidad ya que fue él quien en 1929 se hizo cargo de la gestión y propiedad del Salón de té Viena, situado en la conocida Calle Ancha y que hacia esquina con la calle San Miguel, ya que el primer propietario del salón de Té, Salvador Robles, tuvo que dejarlo por razones personales.

Por tanto, fue él quien con mucho esfuerzo y dedicación, además de otras especialidades gastronómicas, introdujo, comercializó y registró el pan de Cadiz, con la marca "Ambrosía".

La confitería y cafetería Viena, mantuvo su prestigio durante toda su época y ocupando un lugar destacado en la vida social gaditana, llegando a ser uno de los lugares mas relevante de las tertulias y reuniones del siglo XX.

Antonio Valls, era malagueño de nacimiento, y desde muy pequeño se familiarizó con el mundo de la pastelería, comenzado a trabajar en una confitería de Málaga, a la edad de nueve años. Tras quedarse huérfano lo mandan a Cádiz donde entra a trabajar en la confitería La Madrileña situada en la calle Columela, cuyo propietario era Julián Cantero donde permanecería nueve meses, toma contacto con Salvador Robles (propietario de la confitería Viena), entrando a trabajar a la edad de doce años.

Sin embargo, por una serie de circunstancias personales y laborales permanecería cinco años en Buenos Aires, donde recibe una amplia formación en chocolates, pasteles, caramelos y galletas. Entonces, recibe la invitación de Salvador Robles desde Cádiz, para que volviera a España, ofreciéndole un puesto de trabajo como responsable de la confitería Viena. Por lo que en 1918 vuelve a trabajar en la pastelería Viena.

En 1923, realiza una gran remodelacion en el negocio, dotándolo de un salón de té que se convertiría en lugar de referencia de los círculos sociales gaditanos. Posteriormente, como se indicó antes en 1929, el propietario decide retirarse de su vida activa comercial y le traspasa el negocio, adquiriendo la propiedad de la Pastelería Viena.

La pastelería fue hasta 1969 un referente en la ciudad gaditana pero por su avanzada edad decide cerrar el negocio ya que ninguna de sus cuatro hijas quería continuar en el negocio. Como suele ocurrir, tres años después de su jubilación fallecería en Cádiz a las pocas semanas de terminar Navidad, el 24 de enero de 1971.

Por supuesto, años después, otra empresa recogería el testigo de la producción del Pan de Cadiz ya que los hornos de La Gloria, supieron rentabilizar dicho producto a mediados del siglo XX y que continúan en la actualidad.

Manuel Ruiz Garcia.
Fundador de Hornos
La Gloria.
Actualmente, casi toda la península ibérica consume este producto gastronómico con nombres tan diversos como turrón de tutti-frutti, turrón de frutas y una versión llamado turrón de Gloria que lleva mayormente solo yema de relleno y cabello de ángel.

Como ya he dicho, las panadería la Gloria suele vender este producto pero en cualquier confitería, pastelería especializada o tienda que venda productos típicos gaditanos. Por supuesto, yo no soy nadie pero recomendaría el pan de Cadiz elaborado en la confitería de la calle Pelota y me parece que en la calle Corneto Soto Guerrero también la venden..."Ahhh y no me llevo comisión malpensados".

Aunque si la economía no te permite comprarlos, siempre puedes hacerlo tu. Por consiguiente, no me enrollo ya que no os dará tiempo para comprar los ingredientes de esta golosa receta gaditana, ¿que no sabes cuales son? pues mirad el vídeo. entonces.

FUENTES CONSULTADAS: WIKIPEDIA, LA VOZ DE CADIZ, HORNOS LA GLORIA, VÍDEO DE GOLOSOLANDIA, LAS WEB. EL PLATO TÍPICO, LAS RECETAS DEL ABUELO, COSAS DE COMER Y COSAS DE CADIZ.

Comentarios

  1. Copio unos mensajes de un lector de Facebook, Pepe Velazquez que completan esta entrada: "Está el pan de Cádiz y el turrón de Cádiz el relleno no es igual uno que otro hay diferencias....... Ummmmmmm" ..... "¿en que se diferencia, según su criterio, el relleno?" le pregunto y contesta: "El pan va solo con cabello de ángel" y continua: "Lo puede comprar en el convento de la calle feduchy frente a la clínica de la salud es de los mejores que he probado"

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