NAVIDADES DEL PASADO. HISTORIA.

En esta entrada echaremos un vistazo a esas navidades del siglo XIX en Cadiz, "cuan diferente era todo". En esas navidades todavía no existía el famoso regordete de mejillas sonrojadas de la Coca Cola ni esas interminables listas de regalos y juguetes y, mucho menos, esas recargadas luces navideñas que ahora están por todas partes.

A principio del siglo XIX la Navidad era muy distinta a la actual e incluso me atrevería a decir que era distinta incluso de la del resto de la España de la época ya que nuestra importancia comercial, marítima y social convirtieron a la burguesía y a la nobleza local gaditana en una sociedad refinada y abierta a otras culturas y costumbres.

El Cadiz del siglo XIX estaba llena de médicos, abogados y escribanos de educación elevada. Tal como afirma Ramón Solis en sus libros, "en Cadiz había 203 alumnos que estudiaban latinidades, 131 en Academias de Ciencias y 336 en Academias de Bellas Artes y al menos 4225 jóvenes se dedicaban a estudiar en una población de tan solo 50000 habitantes".

Igualmente, la calle Ancha y la calle Nueva adquieren un protagonismo importante donde se pueden ver conversaciones de negocios, pagos, contrataciones y la plaza de San Juan de Dios es un centro bullicioso y dinámico donde los marineros expresaban su ocio con alegría, diversidad cultural y mucho trabajo de mercancías de un lado a otro.

Por tanto, las navidades en esta época eran también diferentes, a parte de la típica Feria del Frío y la Navidad que puedes ver en este enlace, las navidades en Cadiz eran curiosa ya que eran los años de los sorteos de Navidad que duran hasta la actualidad y el envío de las tarjetas navideñas a los familiares y amigos que después se extendería por toda la península.

También somos testigos de cómo la alta sociedad española vivía la Navidad del siglo XIX, con sus cenas exorbitantes y bailes engalanados que pueden ver en este vídeo y en Cadiz podría ser similar ya que la nobleza local celebraba sus festines en el Casino Gaditano o en los palacios señoriales de la época para celebrar tan entrañables fechas.

En estas fechas ya podíamos ver algunos arboles de Navidad, introducido por el rey Carlos III, decorados con velas transparentes y vidrio que ya se batía en duelo con los tradicionales belenes. Siendo, Eugenia de Montijo la primera española en introducir el árbol de Navidad dentro de nuestras fronteras y que rivalizaba con la duquesa de Orleáns para ver quién ponía el árbol más alto.

La nobleza gaditana era mas comedida en la celebración de la Navidad donde tras la cena de Nochebuena y los oficios religiosos, con el protagonismo de la Misa del Gallo, los nobles pasaban a sus ricas bibliotecas, donde leían pequeños cuentos y los niños hacían representaciones teatrales o iban a ver las famosas representaciones navideñas de la Tia Norica.

En este siglo también se impuso la costumbre del intercambio de regalos, sobre todo, entre la clase burguesa acomodada y otras corrientes culturales que hoy ya son tradición, menos religiosa eso si, pero que ya se celebraban en otros países, principalmente anglosajones, como la costumbre extranjeras de celebrar la fiesta en honor a San Nicolas, el conocido posteriormente, como Santa Claus.

Otra cosa que también ocurre en la actualidad es con respecto a la moda donde tanto en aquella época como en la actual se sigue vistiendo con elegancia y distinción pero a diferencia de lo que ocurría en el resto de España, en Cadiz estuvimos influenciado por la moda inglesa y francesa, con tejidos originales, telas nuevas o con encajes no habituales que convirtieron nuestra Tacita de Plata un paseo de extravagancias en opinión de los habitantes de otras ciudades del interior de España.

Por supuesto, no podíamos olvidarnos que desde 1812, la suerte podría llamarte en el Sorteo Extraordinario de Navidad que desde entonces se celebra casi todos los años y que perdura en la actualidad y que pueden ver su historia en este curiosos vídeo. 

Efectivamente, este sorteo no llegaba como ahora a las clases populares que celebraban su Navidad sino de otra manera ya que solían salir a la calle a cantar villancicos y en una ciudad tan flamenca y carnavalesca como Cadiz, el arte recorría en cualquier callejón donde se podían escuchar los famosos villancicos flamencos con sus alegrías, tientos, soleares y tonás.

Los niños recorrían las calles, sobre todo, a partir de 1862 con panderetas, zambombas, trompetillas y las horribles, según las crónicas de la época, las famosas y antiquísimas matracas.

Para terminar, no hay que olvidarse en este recorrido por la navidades del ayer de la gastronomía donde ya se consumía, para el que pudiera permitírselo claro, el clásico pavo, los turrones, los mazapanes, los alfajores de Medina y el famoso pan de Cadiz.

PUEDES CONTINUAR VIENDO LAS NAVIDADES DEL PRESENTE EN ESTE ENLACE.

FUENTES CONSULTADAS: DIARIO DE CADIZ, DIVERSOS PERIODICOS DE LA HEMEROTECA NACIONAL, LOS PERIODICOS ABC, LA VANGUARDIA Y EL MUNDO, EL BLOG LOS FARDOS DE PERICON ASÍ COMO LA PUBLICACIÓN: claveXXI. Reflexiones y Experiencias en Educación. Nº 2, CEP de Villamartín. ISSN: 19899564. Depósito Legal: CA 4632010

Comentarios