LAGRIMAS DE SAL PARA EL JOVEN ALONSO.

Dice una afirmación marinera que "el mar es una mala compañía; te atrae, la deseas, pero es injusta y muy peligrosa" así pues en esta entrada quiero relatar una historia y un homenaje a todos esos marineros que nos traen a tierra ricos manjares como el atún rojo y otros pescados menos relevantes pero que llenan nuestros estómagos en estos meses de veranos, en todos los chiringuitos y restaurante.

Nuestra historia comienza en una fría mañana de diciembre de 1960, el pueblo de Barbate se levantó primero como un rumor que después se convirtió en realidad, la desaparición de un pesquero, "el Joven Alonso", desaparecido en la tarde noche del día anterior, 7 de diciembre, a causa del fuerte temporal que había azotado todo ese días.

En la lista de tripulante del barco había inscrito 40 marinero, falleciendo 39, ya que uno no embarcó a ultima hora, del resto solo se pudo rescatar a un marinero, F.L. que apareció en la playa marroquí de Arcila, e incluso se dudó que este perteneciera a algún tripulante del barco hundido, mientras que del resto de marineros permanecen junto con el barco en el fondo marino.

El barco pertenecía al armador Francisco Dominguez y Hermanos, y según declaraciones efectuadas al Diario de Cadiz, solo pudo confirmar que el barco había desaparecido en las costas de Marruecos y que en el interior del pesquero también navegaban algunos familiares suyos.

Igualmente confirmó que el marinero hallado en la playa era el timonel del pesquero y que con él hacían el viaje dos hijos suyos. El armador indica que posiblemente este marinero fue arrastrado por una ola de la cubierta pero claro esto es solo una mera especulación.

Indica también el armador que la tripulación estaba formada por 50 personas pero que, ese día, por motivos de salud, tuvieron que salir a la mar solo 40 personas inscrita, ya que como he comentado antes, uno de ellos no embarcó a ultima hora.

Este marinero era J.G.C. y tal como él relato posteriormente al Diario de Cadiz, decidió a ultima hora no embarcar por este curioso motivo "el patrón quiso echarse a la mar a medianoche (...) a toda prisa yo llevaba todas mis cosas y decidí acostarme un rato a bordo pero me encontré con mi cama ocupada por uno de los nuevos (marineros). Busque otra pero al no encontrar ninguna libre le dije al patrón enfadado que no embarcaba y que me quedaba en tierra".

Según parece, la tripulación estuvo toda la tarde preparando y metiendo las artes de pescas en el barco y curiosamente, tardaron tanto tiempo que la marea bajó y el barco quedo varado en puerto, decidiendo el patrón esperar a la medianoche para salir a la mar.

Estaba enfadado por el retraso en la salida y no quería complicaciones así que aceptó dejarle en tierra. Después de conocer la desaparición, quedó en shock y durante varios días tuvo un temblor que le recorría todo el cuerpo ya que llevaba mucho tiempo con dicho grupo, es mas, recomendó en varias ocasiones al timonel que no embarcara pero no le hizo caso.

Curiosamente, entre las leyendas del suceso se afirmó que J.G.C. tuvo presentimientos y sueños donde le avisaban que no embarcarse e incluso el periodista de Diario de Cadiz le pregunto por esto y su respuesta la pueden ver en la foto adjunta.

Pasaron los días y el buque seguía sin ser localizado a pesar del amplio dispositivo de búsqueda con barcos de la Cofradía Pesquera de Algeciras y un helicóptero del servicio de Costas del Régimen pero no se encontró nada. Las búsquedas continuaron hasta el 20 de diciembre de 1960 ya que la llegada de la Navidad y el desanimo entre las autoridades franquistas hicieron que la búsqueda fuera cancelada.

Posteriores investigaciones y rastreo han podido determinar que el pesquero cayo dentro de una fosa de fango y arcilla quedando ocultado por las diferentes corrientes marinas imposibilitando su localización.

Eso si, tanto las autoridades marítimas como la cofradía de pescadores realizaron varias misas en recuerdo de las victimas del pesquero Joven Alonso. La primera fue el 21 de diciembre en el Panteón de Marinos ilustres de San Fernando y otro fue el 29 de diciembre donde asistieron diversas autoridades franquistas, ya saben lo que les gusta a los políticos de entonces y de ahora una buena foto.

También resulto controvertido la indemnización y la asistencia a los familiares de los fallecidos ya que se tuvo que realizar a través de donativos puesto que el propietario del barco, a través de la empresa Pesca Sur S.L. solo aportó 15.000 pesetas de la época y el Ayuntamiento de Algeciras otras 5.000 pesetas. Provocando cierto escándalo, tapado por el régimen y obligando a la Organización Sindical Nacional de la Pesca, dirigida por Ignacio del Cuvillo, a realizar un pago de 100.000 pesetas de la época.

Sin embargo, detrás de este suceso ocurrió otro aun mas extraño e investigado durante años por el periodista Juan Jose Benitez ya que tras la tragedia se registraron una serie de sucesos extraños que nadie supo dar explicación.

Según cuenta el autor en su libro "Estoy Bien" alguno de los familiares pudieron sentir presencias, visiones del barco en objetos tan simples como un vaso e incluso sueños casi reales con sus familiares fallecidos en el Joven Alonso.

Algunas de este visiones tuvieron lugar antes del hundimiento como las ofrecida por Benitez tras hablar con R.P. que le contó como "el barco comenzó a hundirse, hincándose finalmente en el fondo. Y tras producirse un gran alboroto de piedras y arena, quedo semisepultado. Agrega que mientras el barco iba hundiéndose, (...) como una cerilla, se separaba la embarcación"  a partir de esa visión Benitez relata que la buena señora cayo en una depresión y abatimiento que le duró bastante tiempo.

Como dije anteriormente, al menos 10 de los 50 tripulante se pusieron enfermo y que llevo al armador a echarse a la mar con 40 marineros. pues bien, según parece Benitez explica en su libro el testimonio de uno de esos tripulantes que se quedaron en tierra por enfermedad y las extrañas sensaciones y angustia que vivió esos días, según relato este marinero a Benitez estaba muy nervioso pero no sabia por que, el patrón y su medico vieron que en ese estado era imposible navegar y se quedo en tierra.

Por ultimo, Juan Jose Benitez ha estado recogiendo muchos casos de familiares de la victimas relacionado con fenómenos extraños y paranormales como voces, presencias, ruidos, luces y sensación de presencia y todos estos casos relacionado con un mismo barco el Joven Alonso.

Igualmente en dicho libro J.J. Benitez afirma que tiene sin terminar una novela de dicha tragedia pero que la interrumpió por la tristeza que le daba dicha historia y no me extraña, leer sus testimonios y mirar las paginas de periódico relacionado con el suceso también me ha dado bastante pena y he comprendido lo dura que siempre ha sido la vida marítima.

Finalmente, como recuerdo de este suceso existe en Barbate una rotonda, así es en una rotonda, cosas de este pais de pandereta, una loza de mármol donde se recuerda la perdida en el mar de estos marineros.

FUENTES CONSULTADAS: DIARIO DE CADIZ, ABC, LA VANGUARDIA, LA VOZ DE CADIZ,  LAS PAGINAS: TOBARBATE.COM, BARBATE.ES Y EL BLOG DEL PSOE DE BARBATE Y EL LIBRO:

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