EL ENCANTO DE LA CALLE SAGASTA.

En esta entrada voy a relatar la historia de otra de las calles gaditanas, la calle Sagasta, esta calle tiene dicha denominación desde 1890 ya que anteriormente esta calle ha tenido nombres muy curiosos siendo la denominación mas antigua en 1648 donde el tramo comprendido entre Sacramento al Hospital de Mujeres se llamaba, Calle Carmen.


En 1670, entre los tramos de Hospital de Mujeres a Campo del sur se llamaba, calle Capuchinos y en 1678 se la llamaba calle Amargura. Curiosamente, en el siglo XVIII se le llamaba en este periodo como Pablo Legote.

En el siglo XIX, dicha calle tuvo diversos nombres como desde 1855 a 1873, se llamaba calle Amargura en el tramo de la calle Tinte a Campo del Sur; en 1873 se le puso el nombre de Espronceda y a partir de ese año hasta 1890 se le llamó calle Amargura, siendo este ultimo año cuando se le llamaría en su denominación actual.

Sin embargo, durante la dictadura Franquista entre 1937 hasta 1979, tuvo el dudoso honor de llamarse calle del General Queipo de Llano. Igualmente, esta calle en diversos tramos como en toda la calle tuvo también estos nombres; calle Cruces, calle Flores (entre la calle Tinte al Hospital de mujeres); calle Nueva de Molina (entre la calle Hospital de mujeres a Campo del Sur) y calle Ancha de Santa Catalina (entre la calle Hospital de Mujeres a Campo del Sur).

En fin, todo un batiburrillo de nomenclaturas y nombres variados según las condiciones sociales y políticas de la ciudad.

Por ello, como decía el famoso asesino, vamos por partes. En las denominaciones mas antiguas no existe historias curiosas a destacar pero en los tiempos que se llamaba como Calle Carmen, no se sabe muy bien porque, las esquinas de dicha calle se denominaba vulgarmente como esquinas de Porrino.

Por supuesto, existe una vieja leyenda, no confirmada, que afirma que en dicha esquina solía ponerse una vendedora ambulante caída en desgracia que era la viuda de Don Manuel Comes Esquinas de Porriños que solía vender carbón y aceite a los transeúntes.

Pero, como he dicho, durante un tiempo se llamo Pablo Legotes pero según que fuente consulte, bailan las fechas entre mediados del siglo XVII a siglo XVIII. Pues bien, este Pablo Legóte fue un pintor gaditano que vivió en la misma calle frente a la calle de Santa Inés. Según el historiador Cambiazo pintó varias banderas al aguazo para la Real Armada en 1662. Sin embargo, a partir de 1678 ya aparece como calle de la Amargura en las actas del Ayuntamiento.

Aunque la época mas turbulenta para esta calle, con cambios constantes en la nomenclatura, seria en el siglo XIX donde los distintos acontecimientos políticos y sociales obligaron a este cambio constante de nombres siendo el mas notable su cambio de Amargura a Espronceda debido a los ayuntamientos republicanos ocurrido en 1873 que despreciaban todo nombre religioso en la ciudad.

Con la reinstauración borbónica y la regencia de Maria Cristina, paso nuevamente a llamarse calle Amargura. Pero en 1890, el Ayuntamiento de Cadiz, la nombraría nuevamente hasta la actualidad como calle Sagasta, en honor a Práxedes Mateo Sagasta, un ingeniero de caminos nacido en Torrecilla en Cameros (La Rioja) en 1825, quien llegó a ejercer de presidente del Consejo de Ministros. Era famoso por sus grandes capacidades para los discursos, no como ahora, "¿verdad Presidente Rajoy?". Su reconocimiento tanto en Madrid como en Cadiz era muy conocida porque, como se dice en Cai, "le daba bien al palique". Fallecido en 1903.

Para terminar, esta calle, una de las mas largas de Cadiz guarda tantas leyendas e historias que solo haré un pequeño resumen de las mismas y que ya se irán detallando en próximas entradas.

Esta calle es famosa por sus edificaciones lujosas, siendo la mar curiosa la finca numero 1, una casa palacio del siglo XVIII y considerada una de las joyas arquitectónicas de Cadiz. La construcción de esta casa palacio se sitúa a mediados del siglo XVIII como sede del consulado y la embajada británica hasta finales del Siglo XIX.

Es mas, durante la Guerra de Independencia Española (1808-1814) al estar allí la Embajada Inglesa, su ubicación fue fundamental en la defensa de Cádiz y su abastecimiento por mar. Tanto que allí vivieron Wellesley, hermano del duque de Wellington.

Posteriormente, la familia Benito Cuesta, una adinerada familia gaditana la habitaría hasta finales de los años 90 e incluso en 1995, fue reformada y se instalaría un ascensor. Los propietarios decidieron abandonarla y aun hoy, si se tiene el privilegio de entrar, se pueden dar un autentico viaje en el tiempo con baúles facturados de un viajes desde las Antillas, paredes con papel pintado y algunas con periódicos del siglo XIX que reforzaban su calidez, salones decorados para bailes y fiestas de la burguesía y cada rincón recuerda los tiempos de los comerciantes de Indias, las cocinas y camas y mobiliarios del siglo XIX

Adentrándose en dicha calle podemos ver la Capilla iglesia de Servitas en la iglesia de San Lorenzo, un templo de planta de cruz latina levantado en el primer cuarto de siglo XVIII y donde se encontró en su torres la Niña Momia y que relataré en una próxima entrada.

Por supuesto, como en muchas entradas en este blog no podía faltar la mención a la Masonería y resulta que en esta calle en una de sus casas, estaba situada la Logia de los Hijos de Hiran regida por Tomas Fabrellas y aunque no doy la dirección exacta, si pueden descubrirla, ya que tiene una característica columna salomónica tan características de la simbologia masonica.

Por ultimo, destaco dos sucesos en esta calle, por un lado el asesinato el 3 de febrero de 1800 a las seis de la tarde en la famosa Esquina de Porrino del magistrado del Juzgado de la Pescadería don Pascual de Arteaga y Bazan, todo un caballero de la orden de Santiago, asesinado a manos de un panadero llamado José González que lo apuñaló en repetidas ocasiones matándole a los cincos minutos y que, según parece, fue una venganza por que el magistrado le había prohibido ejercer su profesión de panadero ya que sus condiciones higiénicas dejaban mucho que desear y que relaté en una entrada anterior.

Por otro lado tenemos la leyenda de las apariciones que Fulgencio Media-Rosca, un suceso paranormal que ocurrió en una casa de la calle Sagasta y que relataré en una próxima entrada y, según cuenta la leyenda, tiene todos los ingredientes para una buena historia negra, dos cofres de monedas de oro oculto en un patinillo, infidelidades, apariciones espectrales y asesinato.

En fin, aquí termina este relato de una de las calles mas largas del Casco Antiguo de Cadiz que llega actualmente hasta el Campo del Sur donde podemos ver de la pocas casas gaditana con el numero 112 de dirección postal.

FUENTES CONSULTADAS: DIARIO DE CADIZ, LA VOZ DIGITAL, HEMEROTECA ABC, MEMORIA DE CADIZ.COM, GENTE DE CADIZ.COM ASÍ COMO EL VÍDEO DE KARLOS PUEST Y LOS LIBROS;

Comentarios

  1. COmo siempre, fabulosa labor que haces, recordandole a los Gaditanos que estan lejos su ciudad, en la actualidad.
    Sigue así, anima y confianza.

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    1. Gracias Antonio Valo por tus (¿no te molesta que te tutee?) palabras. Eso son los comentarios que me gustan y que me dan ánimos para proseguir esta aventura blogera. Un saludo.

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  2. A los que están lejos y a los que hemos vivido durante casi 30 años en ella. Aún sigue siendo Mi calle. Muchas gracias.

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