EL ORIGEN DE LAS FARMACIAS.

Las farmacias son relativamente jóvenes en la historia de España. Tradicionalmente en nuestro país existían las boticas y el boticario era esa persona no tan científica como parece sino mas bien compaginaba la ciencia con la alquimia e incluso me atrevo a decir la hechicería.

Sin embargo, en esta entrada me voy a centrar a los primeros años de la farmacología y aquellas farmacias que ya se estaban profesionalizando pero que no dejaban de lado la creación de formulas magistrales, ungüentos y otras curaciones alternativas y heterodoxas que hoy prácticamente han desaparecido.

Tradicionalmente, la ciudad de Cadiz siempre ha tenido cierto prestigio en el estudio medico y sanitario, prueba de ello es la histórica Facultad de Medicina constituida desde principios del siglo XIX y que es la predecesora del Real Colegio de Cirugía de la Armada donde se tiene constancia desde mediados del Siglo XVIII.

Pero en el estudio farmacológico también fuimos pioneros ya que se creó, a propuesta del recién creado Colegio de Farmacéuticos fundado por Don Juan Bautista Chape en 1858, y con el patrocinio del Ayuntamiento de Cádiz, una Facultad Libre de Farmacia ubicada en un ala de la Facultad de Medicina.

Por desgracia, la restauración Borbónica, en 1874, impuso la obligación a las universidades de someterse a las mismas disposiciones de profesorado y períodos de escolarización que los centros estatales, desapareciendo esta facultad Libre de Farmacia al no poder afrontar las exigencias gubernamentales.

La complejidad de nuestra historia afecto a nuestra actividad científica y esta fue más tardía que en otros países por la distorsión que supuso la Guerra de la Independencia, al frustrar y detener los avances conseguidos durante la Ilustración.

Igualmente, Cadiz no fue ajena a estas circunstancias histórica pero también supo afrontar y avanzar en el desarrollo farmacéutico, sobre todo, por el empeño de Juan Bautista Chape Guisado, un ilustrado prohombre isleño del siglo XIX y principal impulsor de la creación del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Cádiz del que fue su primer presidente así como el Decano de la Facultad Libre de Farmacia de Cádiz de 1871 a 1875.

Todo esto teniendo en cuenta que la ciudad en 1812 poseía hasta 35 boticas, según listas confeccionadas para cobrar un impuesto extraordinario “de guerra”, ante la situación bélica que sufría la ciudad. Por supuesto, este numero fue menguando con los años, sobre todo, por el bloqueo del Almirante Nelson y el descenso con el comercio con las Indias, quedando en la ciudad con solo 23 boticas.

En todo este periodo han destacado gaditanos que, hoy por desgracia desconocida para la mayor parte del pueblo, son relevante mencionar; comienzo con Alfredo Carabot de Porras, un gaditano especializado en materia de farmacéutica vegetal, lo que se conoce como farmacognosia, muy orientado a la fitoquímica que por la guerra civil española acabó exiliándose a Cuba y Venezuela donde fue profesor de Botánica y Farmacognosia en la Facultad de Farmacia de la Universidad de los Andes en Mérida, Venezuela.

También tenemos a Marcelino Pinto Aguado; descendiente del conocido promotor Sr. Pinto que dio nombre a la conocida y coqueta Plaza Pinto (hoy Plaza del Tío de la Tiza), y que así pasó a denominarse por la casa que allí edificó en 1700, que popularmente hoy se conoce como “la casa blanca

Por ultimo tenemos al Don Josef Mariño, que fundo uno de las primeras boticas en la ciudad gaditana en el numero 38 de la calle Rosa, sobre mas o menos el año 1812. Tras su muerte, paso la farmacia a su viuda y después a varios boticarios hasta 1869 donde todas las farmacia tuvieron que regularse según las nuevas Leyes promulgadas durante el denominado “Sexenio Democrático” (1868-1874).

Por ultimo, solo indicar que a principios de siglo XX, aparecieron toda una serie de productos, formulas y emplastos muy característicos que iré relatando en una próxima entrega.

FUENTES CONSULTADAS: DIARIO DE CADIZ, LA VOZ DIGITAL, WWW.FARMACIALAROSA.ES, PAGINA OFICIAL DE LA DIPUTACIÓN DE CADIZ Y DIVERSAS PUBLICACIONES DE LA UNIVERSIDAD DE CADIZ ASÍ COMO EL LIBRO:

Comentarios

  1. Óscar Cantero Puyana31 jul. 2016 2:54:00

    Muy interesante tu bitácora, amigo Fernando. Desde hoy, ya cuentas con un lector incondicional más. Un fuerte abrazo.

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    1. Gracias Oscar, no te molesta que te tutee, ¿verdad? Esas son palabras que me animan a seguir contando historias que fundamentalmente me divierten y me entretienen redactándolas. Un saludo.

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