CAMPANAS DE DIFUNTOS.

Ya prácticamente no suenan e incluso algunas personas ya han puesto alguna denuncia por ruido pero antaño era habitual escuchar el sonido de las campanas en distintos horarios anunciando acontecimientos sociales y religiosos ya que dicho sonido de campana simbolizaba algunas cosas y en estos días que se celebra Tosanto y/o Halloween esta entrada da mucho miedito, las campanas también tienen su lado oscuro.

Entre ellas, las campanas eran las responsables de anunciar las defunciones, los entierros y los responsos de personas de la localidad. Aun así en esta entrada me voy a centrar en las campanadas de difuntos pero antes de explicar los distintos sones, mejor escucha este tipo de tañidos en este enlace. 

Por ello, la campana anuncia diferentes acontecimientos, algunos ya han desaparecido por que ya no tiene cabida en su uso como la apertura o cierre de las puertas de la ciudad pero otras siguen vigente como:
  • Animas: estos repiques se realizaban a la puesta del sol. Es un momento de oración, en especial por las almas del purgatorio. Un modo de no olvidar a los fallecidos que pudieran necesitar de la ayuda de los vivos para acceder al reino de los cielos.
  • Clamor: Un toque pausado realizado la noche de ánimas en la antigüedad que ya ha caído en desuso.
  • Difuntos: En muchos casos se ejecutaba durante el camino hacia el cementerio y según parece cuando teníamos difuntos con misa en Catedral solía hacerse en Cadiz en su traslado al cementerio de San Jose.
Habitualmente el encargado de realizar los toques de campanas eran los sacristanes y solían conocerlos perfectamente pero ese privilegio del sacristán era habitual en las ciudades ya que en los pueblos solía ser también realizado por los monaguillos.

Así pues, entre todo los toques el mas tenebroso era el llamado “Toque de difuntos”, también conocido como “el Clamor” que avisaba del fallecimiento de algún vecino. 

Como han escuchado anteriormente era un toque lento, en el que participaban dos campanas distintas y que todavía hoy sobrecoge cuando suena en algún pueblo ya que al final del mismo nos daba la clave principal.

De esta forma, si el finado era hombre se daban dos toques separados y tres si la fallecida era una mujer. Igualmente, cuando el cadáver era conducido al cementerio las campanas tocaban a duelo, durante todo el recorrido seguido por una procesión de familiares y vecinos del fallecido.

También, en la Edad Media y por tradición en la actualidad, las campanas y su sonido están envueltas en un misterioso halo de protección puesto que el sonido era considerado un elemento de protección ante las fuerzas sobrenaturales y desconocidas así como para ahuyentar a las brujas y demonios, para conducir las almas de los muertos y para expresar de alguna manera el dolor de los que sufrían la perdida del fallecido.

"Leyendas..... pensaran algunos.... Pues no, tradiciones" y si no me creen, ¿Por que creen que se ponen cencerros de metal o campanillas al ganado? simplemente para protegerlos de maleficios de brujas y de malos espíritus y otras mas practicas para que se pudieran escuchar en la lejanía.

Curiosamente en los siglos XVI y XVII se produjeron distintas epidemias de peste, las campanas solían sonar para dispersar el aire contaminado; una de las razones que los médicos y curanderos de la época achacaban como causantes de tales epidemias.

Por desgracia, la historia a veces nos contradice y algunas veces las campanas suelen ser señal de acontecimientos malos, desagradables o terroríficos como los ocurrido en Arcos de la Frontera donde se pudo demostrar que su campanario estaba maldito.

Cardenal Arzobispo
don Marcelo Spínola y Maestre
Todo comenzaría el 2 de agosto de 1899 el pueblo estaba entusiasmado porque el pueblo recibiría al Cardenal Arzobispo don Marcelo Spínola y Maestre sus campanas tronaban con estruendo y alegría pero de pronto una de las campanas de la iglesia se casco y hasta el mismo prelado lamentó que su llegada hubiera terminado con la vida de una campana. Eso no era buen presagio pensaron muchos en el pueblo.

Y aunque se pensó en su refundición curiosamente los años pasaron y no fue hasta 1907 cuando el sacerdote Don Lucas de Soto consiguió recaudar  los fondos necesarios para la refundición de la campana. Para ello vinieron a fundirla los Hermanos Linares, que indicaron la conveniencia  de echar una buena aleación de plata, que haría más agradable su sonido.

Y llegó el día de subirla a la torre ubicada en la famosa Plaza del Cabildo. En lo mas alto de la torre asomaba una gran polea, por la que pasaba la maroma del monumento y sitial, que habría de subir la campana por la fuerza del torno instalado en el centro de la plaza.

Entonces el Clero de Santa Maria salió para bendecir la campana y sus compañeras repicaban para recibir al nuevo. Así pues, el capellán de la iglesia conventual de San Francisco, don Jose Perez Garcia, se metió debajo de la campana y la bendijo solemnemente, asistido por el arcipreste don Rafael Rodriguez y del Párroco don Lucas de Soto.

Sin embargo, la tragedia volvería a presentarse alrededor de esta campana ya que, según cuentan las crónicas, el capellán al salir de debajo de la campana, rozó uno de los sostenes que la mantenían en alto, haciéndola caer estrepitosamente al suelo, dañándose totalmente y cascándose de nuevo y con la mala fortuna que alcanzo al sacerdote oficiante hiriéndole gravemente.

el sacerdote
Don Lucas de Soto
Por consiguiente, por mandato del Arcipreste, la campana fue elevada lentamente, en silencio y con los boquiabiertos arcenses viendo como subía con tristeza y en silencio la campana ya que no había dinero para refundirla otra vez.

Desde entonces, hasta 1985 en que fue refundida de nuevo, se ha encontrado muda la campana y en esa ultima refundición se conservo su incripcion: "San José, ora pro nobis. Año 1907. Fue refundida esta campana por los hermanos Linares, siendo curas de esta parroquia Mayor y Más antigua de Santa Maria, Don Rafael Rodriguez, Arcipreste; Don Lucas de Soto y Don Jose Perez, costeada por la Fabrica Parroquial".

Desde entonces, diversos hechos oscuros han ocurrido en este pueblo como la muerte de un monaguillo tras caerle encima una enorme lámpara central, aplastándolo literalmente o la muerte de otro monaguillo por caerle otra campana.

Igualmente, según cuenta el libro de Eduardo Arboleda Bajo la Peña "Las almas de estos dos seres vagan por el templo, siendo testigos de ello los actuales campaneros que no dejan de asombrarse al escuchar voces indeterminadas mientras están tañendo las singulares y viejas campanas".

Finalizo esta oscura entrada con los impresionantes campanarios de la Catedral de Cadiz que encuadran la fachada principal cuyo acceso a las mismas es mediante una rampa helicoidal (en sentido horario en la torre de Levante y anti horario en la de Poniente) en cuyo extremo final hay una escalera helicoidal que recuerda las medievales.

Que originalmente tienen una actuación inusual con yugos más desequilibrados para producir una oscilación más rápida. Esta actuación no sólo cambia los toques tradicionales (que usualmente en Andalucía son de volteo para las pequeñas y de repique estático para las mayores) sino que introduce mayores esfuerzos a la fábrica del templo y con ello conseguía que los barcos pudieran apreciar el soniquete de las campanas a mas distancia de la habitual.

Termino con el sonido de las campanas de la catedral de Cadiz en todo su esplendor tenebrosamente.


FUENTES CONSULTADAS: DIVERSOS PERIÓDICOS HISTÓRICOS, PAGINA WEB TURISMO CADIZ, CAMPANER.COM, MENTES CURIOSAS.COM, CAMPANEROS TOLOM TOLOM.BLOGSPOT.COM Y EL LIBRO: 

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