LO QUE ESCONDÍA LA CRUZ DE LOS CAÍDOS.

Recordado todavía por muchos gaditanos nostálgicos, es uno de esos monumentos desaparecidos en Cadiz. La Cruz de los Caídos.

Sin embargo, el desmontaje de la Cruz de los Caídos era una muerte anunciada, el forjado de la cruz estaba en pésimo estado y ademas impedía la continuación del Paseo de la Alameda, en pleno proceso de remodelación, desde las Murallas de San Carlos hasta el Baluarte de la Candelaria pero curiosamente dicho monumento escondía una construcción olvidada por los gaditanos, síii otro mas.

Así pues, la Cruz de los Caídos era un lastre que había que eliminar para desdicha de muchos gaditanos nostálgicos de los años Franquistas y en la naciente democracia no había sitio para símbolos que tanto dolor trajo a muchos otros gaditanos. Que fácil era entonces y que difícil es ahora eliminar esos símbolos fascistas. En vez de avanzar, cada vez damos mas pasos atrás.... En ambos sentidos por supuesto, que aquí no libro a nadie.

En fin, lo curioso de este monumento fue que al derribar dicho monumento se descubrió una de esas bóvedas y pasadizos olvidadas y que tanto le gustan a Eugenio Belgrano, gerente de la Cueva del Beaterio.

Puesto que en dicho lugar aparecieron inesperadamente unas bóvedas correspondiente a unas dependencias construidas de hormigón, según indicaron inicialmente, de principios de siglo XX pertenecientes a unas baterías usadas como polvorín y denominadas de Retiente de la Alameda y que elevaban la Alameda, ocultas por la construcción de la Cruz de los Caídos Franquistas.

Posteriormente, tanto el área de patrimonio del ayuntamiento como los técnicos de cultura de la Junta de Andalucía indicarían que dichas bóvedas no iban perjudicar la reurbanización de la Alameda y por ello la desaparición de las mismas estaba cantado ya que aquellas bóvedas no se iban a considerar de interés históricos.

Por consiguiente, las obras de demolición y remodelacion continuaron sin problemas pero investigaciones independientes publicadas en el Diario de Cadiz aparecieron que aquellas bóvedas pudieron ser heredadas de otra batería, llamada de la Escalerilla y denominada después como San Francisco puesto que sobre ella se encontraba un convento del mismo nombre, según indicó Calderón Quijano en sus obras históricas.

Por desgracia, los técnicos de cultura de la Junta ni del ayuntamiento pudieron confirmar esto fehacientemente lo publicado en el Diario de Cadiz donde se detallaba como era la construcción, un pasillo de poca anchura da acceso a la concavidad principal donde se almacenaba el material para servir a la batería.

Igualmente, la cruz ocultaba otra curiosa construcción, una escaraguita ("son garitas voladas, es decir, garitas que sobresalen de las murallas para ofrecer una mejor visión de los soldados de guardia") del rediente pero estaban tan mal conservada que no se pudo recuperar.

La fatalidad ocurriría semanas después cuando el Diario de Cadiz publicaría un articulo donde según parece publicarían toda la documentación relacionada con dichas bóvedas descubierta en aquella zona y ya perdidas por la demolición, que según indican costo mucho trabajo, no por la Cruz de los Caídos sino por las bóvedas que tenia un hormigo muy resistentes al derribo de las mismas pero que llevaban buen ritmo de demolición.

Así pues, según parece aquellas bóvedas se construyeron en 1884 y se hicieron con el novedoso método del hormigón hidráulico, un método de construcción novedoso en la época puesto que dicho método fue experimentado inicialmente en la ciudad austriaca de Olmutz, causando una gran admiración en la comunidad arquitectónica.

Dicha construcción consistía en una rampa abovedada y dos bóvedas construida para servir a la batería de la Alameda, una para Santa Barbara y la otra para el almacén del juego de armas. Así pues, incorrectamente a lo que se pensó en un principio, los soportes metálicos que se apreciaban en una de las bóvedas no eran soportes para estanterías sino para colocar en ellos los juegos de armas, es decir, los escobillones, atacadores y otros útiles que tienen un asta de gran longitud.

Posteriormente se pondría una verja para proteger aun mas la zona y darle mas seguridad, cerrando la batería por una linea quebrada y prologando la verja tanto de derecha a izquierda del retiente, imposibilitando el acceso del publico a la zona del asentamiento de las piezas y, sobre todo, el acceso a las bóvedas.

Por desgracia, después de la Guerra Civil, los gobernante de la ciudad decidieron poner en aquella zona una Cruz de los Caídos de forma provisional. Una vez consolidado el Régimen Fascista, por encargo del gobernador de la ciudad, Carlos Rodriguez de Valcarcel al arquitecto Carlos Solis Llorente, ordenó la construcción de una Cruz de los Caídos mas grande que la puesta provisionalmente para homenajear a los "patriotas" caídos en la Guerra Civil.

Pero resulta que al acometer las obras de sustitución de las cruces y al ser esta mas grande, se tenia que cimentar la zona, pero esto no se podía conseguir ya que la oquedad de las bóvedas, usado como polvorín en esa época y por ello imposibilitaba su relleno, se decidió poner una gran columna de ladrillos para cimentar la Cruz de los Caídos y ocultando toda la construcción anterior incluyendo la escaraguita que se quedaría oculta y la afectaría en su conservación, dañandola fatalmente con el paso del tiempo.

Por consiguiente, en la demolición y reurbanizacion de la alameda que incluía la nivelación y adecentamiento del paseo existente con la actuales farolas también la ampliación de dicha balaustrada y la pavimentación de todo el paseo así como la restauración de dicha escaraguita y que no pudo ser restaurada por el mal estado de conservación.

Igualmente, en aquella época, existía una gran polémica social con el derribo de la Cruz de los Caídos reflejado en diversas cartas al director publicadas en Diario de Cadiz provocando una rapidez en las autoridades en reformar toda aquella zona de la ciudad y en eliminar símbolos del pasado Franquista que dañaba los sentimientos de muchos gaditanos y provocando el airamiento de muchos otros.

Por tanto, tengo que decir, y es una opinión personal, las cruces son un símbolo cristiano que saca la fe, las esperanzas y los buenos sentimientos de muchas personas pero lamentablemente, las cruces, usadas para fines políticos se convierten en armas de destrucción masiva muy dañinas que destruyen todo a su paso tanto morales, culturales como históricas.

FUENTES CONSULTADAS. DIARIO DE CADIZ, WIKIPEDIA, LOS BLOG, CALLE ANCHA, CON LA VENIA DE FERNANDO SANTIAGO Y MEMORIA DE CADIZ.

Comentarios

  1. Que mala costumbre la de los Cristianos de matarse a palos y desde cada barricada gritar ¡Viva Cristo Rey! o ¡por Dios y por la Patria!. En realidad nuestro pobre crucificado y mártir no tiene la culpa de que su Iglesia, por obra de los hombres, se haya convertido en el mismo Templo del cual hechó a los mercaderes y tránsfugas. Deberíamos dejarlo de una buena vez en Paz y seguir sus ejemplos de amor y virtud, que de eso se trata. Saludos desde el Fin del Mundo.

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    1. Amen hermano. Un saludo y gracias por su comentario.

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  2. Muchos hay a Dios rogando y con el mazo ............ no merecen mi respeto, son falsos Cristianos que tienen mas amor a su estatus social que a Dios.

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    1. Nunca hay que fiarse a los que tienen la mano siempre en el pecho porque la otra seguro que la tienen en la cartera. Gracias por su comentario.

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