VERANO DE TERROR EN EL `86.

En los próximos días la banda terrorista ETA puede anunciar su disolución definitiva y es momento de recordar que en la provincia de Cadiz, ETA ha solido tener una relación de sangre con muchos gaditanos, lamentablemente.

En este blog recordé que el primer andaluz que asesinó ETA fue gaditano y que pueden leer en este enlace pero en el verano del 86, fue considerado como uno de los peores veranos donde el terrorismo estuvo muy presente ya que se estaba abriendo una nueva etapa del conocido turismo de "Sol y Playa" en las costas de Andalucía.

Así pues, la provincia de Cadiz abría aquella temporada veraniega con la desgracia del asesinato en Mondragón (Guipuzcoa) del Cabo primero de la Guardia Civl, Antonio Ramos Ramirez, natural del pueblo de Espera.

El Cabo primero Ramos estaba destinado en el cuartel de Oñate del Barrio de San Andres y fue asesinado con disparos de metralleta, alcanzándole tres balas, una de ellas en el corazón que le causaron la muerte en el acto.
En ese momento, Antonio Ramos, iba acompañado de una mujer y estaba a punto de abandonar en su coche después de estar en el bar conocido como Urretxu en el que había permanecido. De repente, varios individuos cuyo numero no fue determinado, tirotearon el vehículo a corta distancia, alcanzando al cabo primero en el corazón y en el brazo izquierdo.

La mujer, una chica joven que aparentaba menos de 25 años, fue presa de un ataque de nervios y con histeria, repetía que ETA Militar había matado a su primo en el atentado ocurrido en Mondragón.

Portavoces del cuartel de la Ertzantza (Policía Autónoma Vasca) de Mondragón manifestaron que el cabo primero debió de repeler la agresión, ya que en su mano tenía un arma que había sido disparada. De los 10 impactos de bala que mostraba el coche, dos fueron causados desde dentro del vehículo y según parece, el agente debió intentar repeler la agresión puesto que cuando fue atendido por la policía tenía su pistola en la mano.

Aunque fue trasladado inmediatamente al centro asistencial de Mondragón por personal de la Cruz Roja, no pudo hacerse nada por su vida e ingresó desgraciadamente ya cadáver.

Estaba casado con Carmen R.M. que en el momento del atentado estaba embarazada de 6 meses y ademas tenían en aquella época un hijo mas de 5 años. Según los medios consultados dio una gran muestra de serenidad durante la celebración del funeral de su marido en Sevilla y sus restos fueron enterrado en el cementerio sevillano de San Fernando mientras el clima general tanto en el entierro como en la misa era de una calma tensa puesto que días antes continuaban los atentados terrorista.

Puesto que justo un día después de su asesinato, ETA volvería actuar poniendo un coche-Bomba en Euskadi y provocando nuevamente el terror sin dejar que nadie se secara las lagrimas del asesinato terrorista del gaditano del día anterior.

Desgraciadamente, Antonio Ramos tenia experiencia con atentados puesto que en octubre de 1983 ya sufriría un anterior atentado cuando iba en un convoy de tres vehículos de la guardia civil también en Oñate mientra recorría el barrio de Zubillaga cuando varios etarras accionaron a distancia un artefacto, compuesto de explosivos y tornillos, que impactaría en el vehículo que marchaba en primera posición. Antonio se encontraba en uno de los otros vehículos del convoy.
 A partir de este inicio de verano ETA anunciaría sus intenciones publicando un comunicado indicando que alertaba que tenia intenciones de atentar en la costa de Andalucía y sugerían que orientaran sus vacaciones hacia otras zonas fuera de España. Por ello, no fue casual que durante todo el verano se produjeran varios falsos avisos de atentados en varios hoteles de la provincia de Cadiz causando miedo y un gran malestar entre los turistas y veraneante que residían en hoteles como el Hotel Atlántico de Cadiz Capital y en dos ocasiones el Hotel Puerto Bahía.

Uno de estos primero aviso de bomba fue realizado de madrugada en la recepción del hotel donde una llamada de teléfono indicaba mediante una grabación sobre una amenaza de bomba que estallaría sobre las dos de la tarde. La policía se tomo en serio dicha llamada ya que el acento de la persona era de origen vasco y el comunicante terminó dicha llamada con un claro y bien pronunciado "Euskadi Ta Askatutá" es decir, ETA.

Inmediatamente se desalojó el hotel, con una ocupación del 80% y se empezó a registrar todas las instalaciones y habitaciones del hotel no encontrándose nada sospechoso pero por la policía por precaución decidió en torno a las dos de la tarde del día siguiente nuevamente el desalojo de todo el personal y los huéspedes del hotel y registrar nuevamente todo el hotel no produciéndose ningún percance.

Sin embargo, tanto el buen hacer de la policía nacional como el buen comportamiento de los huéspedes que apenas registraron cancelaciones fue incluso la excusa para que algún huésped despistado se diera cuenta que en dicho hotel estaba la conocida actriz del destape Fedra Lorente, conocida en aquella época como "la Bombi" que causo "buena sensación y subiendo la temperatura tanto de los policía uniformados como de los huéspedes masculinos, con sus sugerentes poses y comportamiento", cosas de la España de los 80.

Semanas después de aquel verano se recibiría otra llamada de amenaza de bomba en el Bingo del Cadiz C.F. pero en esta ocasión no se dio desalojo a los clientes para no molestar el trascurrir del juego y solo se realizaron registros del local y alrededores de forma discreta, sin encontrar nada sospechoso y tratarse de una falsa alarma.

Por desgracia, mas rocambolesco y ruidoso fue el aviso de bomba realizado sobre la nueve de la noche, un hombre con claro acento andaluz, indicaba que era perteneciente al comando sur de ETA político-militar. El hotel trasladó la comunicación a la policía nacional en Cadiz donde advirtieron que entre los huéspedes del hotel se encontraba el ex-ministro Enrique Baron y que por precaución se aconsejaba el desalojo inmediato de todo el personal y los huéspedes del hotel con una ocupación del 80%, haciendo que entre 140 a 150 personas fuera trasladada al patio principal del hotel.

Ex-Ministro Enrique Baron.
Por supuesto, fue una falsa alarma y los huéspedes pudieron regresar a sus habitaciones sobre las diez y media de la noche y los trabajadores volverían a sus puesto reanudándose la actividad normal del hotel.

Sin embargo, al día siguiente un artefacto haría explosión en el Hotel Don Carlos de Marbella en una habitación de la décima planta resultando herido un niño de 9 años con heridas leves producida por los cristales y cascotes ya que se encontraba en una habitación contigua de la explosión y que se encontraba jugando en ese momento.

El explosivo era dos kilos de goma-2 y fue avisado por un miembro de ETA militar dos minutos antes de la explosión no dando tiempo a los artificieros de actuar siendo esta la novena acción de ETA en la Costa del Sol desde que anunciaran el aviso de ataques terroristas.

En fin, como se puede leer, en aquellos años de plomo y fuego, la banda terrorista ETA estaba en plena acción de terrorismo pero tanto los gaditanos como el resto de España disfrutaba del sol, las playas y el verano ya que por mucho terror que hubiese en esos meses, la banda terrorista nunca interrumpió el disfrute de las playas gaditanas que en aquella época se estaban desarrollando con nuevos servicios, acciones municipales turística y otras reformas estructurales de las playas de Cadiz  pero eso es otra historia que ya contaré....

FUENTES CONSULTADAS: DIARIO DE CADIZ, ABC, EL PAIS, LA VANGUARDIA Y EL MUNDO.

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