NO SER UN BAJUNO.

Hace unos días se ha celebrado el pleno municipal del Ayuntamiento de Cadiz y entre toda la maratoniana jornada de debate político suelen ocurrir las intervenciones espontaneas de ciudadanos indignados. La siguiente ocurrió en el ultimo pleno municipal que pueden ver a continuación.


Sin embargo, en esta entrada no voy a hablar de ello que ya es profundamente analizado en paginas de política municipal en Facebook y diversos foros de Internet sino en una palabreja gaditana pronunciada por el político gaditano, Jose Blas Fernandez, que pueden leer en este enlace su trayectoria política. Dicha palabra fue "BAJUNO".

Palabra típica del sur de Andalucía, bastante antigua del vocabulario español puesto que ya aparece en textos y periódicos de finales del siglo XIX ya que, según la RAE, es un adjetivo y alude de manera especial a "un conjunto de gente soez, ordinario, vil, despreciable, vulgar y grosero. También es aplicado en otras acepciones similares como chusma en uso americano".

El análisis de esta etimología procede del adjetivo “bajo” y del sufijo “uno” que se indica a veces a su forma despectiva. Así pues, una persona baja es considerada una persona maleducada, de baja extracción social puesto que desde mediados del XVIII la sociedad estaba organizada en clases sociales.

1. La clase alta estaba formada por los nobles, los grandes comerciantes, los banqueros y los grandes propietarios de tierras así como la alta jerarquía del clero y la religión católica.

2. La clase media estaba formada por los agricultores, los comerciantes detallistas, los médicos, los abogados y los maestros, etc....

3. La clase baja estaba formada por los jornaleros agrícolas, los obreros de las fabricas, los sirvientes domésticos y muchas personas con oficios que hoy han desaparecidos ya como los aguadores, los faroleros, los deshollinadores y otros oficios marginales similares.

Por otro lado, tenemos el sufijo uno, usado como complementos de muchos adjetivos y que significa "propio de" teniendo generalmente un sentido despectivo como el caso que no presenta. BAJUNO.

Por consiguiente, como hemos indicado anteriormente, una persona bajuna es considerada una persona ordinaria, insolente y por su bajo nivel cultural y falta de educación puede considerarse agresiva cuando se le contraria en demasía.

Esta palabra se encuentra en todos los vocabularios de Cadiz desde Algeciras hasta Vejer de la Frontera donde el significado de la palabra es similar en todos los ámbitos sociales indicados.

Igualmente, esta palabra es muy usada entre la clase alta y acomodada para identificar a los ciudadanos de bajo estrato social, sobre todo, desde principio de siglo XX cuando el poder y las autoridades empezaron a crear barrios para la población con niveles de renta mas bajos en su mayoría hacinados y con servicios municipales muy deteriorados.

Con el paso del tiempo, se crearían zonas marginales que durante el Franquismo constituirían un quebradero de cabeza para las autoridades tanto en el aspecto de la rehabilitación urbana donde se harían muchos planes urbanístico que a la postre se verían afectados por la desidia y la falta de inversión por su escasa importancia económica en las ciudades así como por lo niveles de incultura de los habitantes de las mismas quedándose en su mayoría sobre el papel o como excusa para la especulación inmobiliaria.

Por ello, se fue gestando una etiqueta de bajunos a los integrante de estos guetos donde en Cadiz estaría identificada en los años 60 y 70 en el barrio de la Viña y después se extendería en los 80 y 90 en determinadas zonas de los barrios del Cerro del Moro, Guillen Moreno y Barriada de la Paz principalmente, y difundido hace unos años entre otros programas como en este vídeo del programa Callejeros de la cadena CUATRO.


Curiosamente, esa mentalidad de considerar bajuno a todo aquel que vivía en barrio obrero se extendería sobre todo en los años Franquista cuando la diversidad social estaba bien identificada por todo aquel que no fuera a un colegio de gente de bien, generalmente de pago, o "serios" como el colegio de San Felipe Neri mientras que los colegios públicos eran para pobres, clase media obrera y generalmente para personas que no tenían cuenta en Suiza o el pelo lleno de gomina.

                                 

Recuerdo de aquello fue las clases de los Marianistas, los Lasalianos, los Salesianos o todo aquel que no estuviera en un colegio de pago donde los niños se aplicaban, había curas rigurosamente vestido de negro y que vigilaba con mano dura al alumnado y en las perchas se colgaban los babis, los abrigos, los jersis y las rebequitas.

Y en las fiestas de sociedad del Casino Gaditano, el Teatro Falla en Carnavales y en los actos políticos del ayuntamiento iba generalmente la gente de "bien" hoy representada irónicamente en el Diario del Carnaval en la columna de Doña Cuaresma donde sigue acusando a la fiesta del Carnaval de Cadiz como "una fiesta de barriobajeros y bajunos, con su falta de elegancia y porque llena las calles de basura y las convierte en una depuradora de aguas residuales, no sirve para los VIPS" donde también se hace con mucha guasa la forma de vestir del personal en Carnaval "Tampoco se degustan exquisitos vinos: litronas a granel. Aún más: no hay trajes de Armani o diseños de Prada o Manolo Blatnik: aquí el personal se viste de mamarracho".


Sin embargo, la sociedad cambia y el concepto de bajuno esta cambiando y actualmente, como bien dice el dicho "aunque la mona se vista de seda, mona se queda", y podemos ver a muchas personas que son distinguidos personajes de ropa cara, pelado moderno y bien aseado pero su cultura, sus valores y su forma de actuar son de una bajuneria que deja en evidencia a cualquier personas que lucha por sobrevivir día a día haciendo que la política cada esté mas separada del ciudadano.

                                      

Asi pues, la vida politica actual ha llegado a una desvergüenza tal que, como bien dice, Perez Reverte; "entre el MÁSTER de la Sra. Cifuentes, curriculums y la vida breve de la honestidad de tirios y troyanos. Un espectáculo bochornoso propio de una España que nunca será adulta. Lo bajuno de la política brilla en las alturas. ¡Santo Dios! Nadie ofrece un mínimo de garantías de seriedad y la banalidad adquiere, por derecho propio, ser protagonista de una época en la que epata tanta podredumbre. El estiércol de la derecha y la izquierda encontrará en las urnas la respuesta de un pueblo cansado de ver el pillaje de aforados al desmán".

Bien identificado en el vídeo humorístico de la Antonia de los Morancos que de bajunos también saben mucho y "con este vídeo y un bizcocho no vemos mañana a las ochos, shosho....jajajaj...." humor gaditano de gente muy bajuna ¿O no?


En fin, algunos deberían revisar su vocabulario porque tienen a mas de un bajuno muy cerca suyo pero las corbatas, los trajes, los coches oficiales y el perfume caro le despistan mucho que, como el dice el dicho, "NO es oro, todo lo que reluce".

FUENTES CONSULTADAS: RAE, WIKIPEDIA, CADIZPEDIA, YOUTUBE, FOROCOCHES, DIVERSOS TRABAJOS SOCIALES DE LA UNIVERSIDAD DE CADIZ Y LOS LIBROS:

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