EL CULTO GADITANO AL DIOS DEL COMERCIO.

En estos tiempos que todo el mundo mira a la pantalla del móvil o peor hacia abajo, no se dan cuenta que mirando hacia arriba se encuentran cosas maravillosas como la historia que hoy os traigo ya que en los dinteles de algunas de las casas gaditanas se pueden encontrar maravillosas obras de arte artísticos.

Así pues, si te fijas en muchas de las casas gaditanas se pueden encontrar sobre el dintel de la puerta principal de la casa en su mayoría el numero del portal en letras de diferente tipo desde una corte clásica, en números romanos e incluso en grafía árabe.

Igualmente, alguna de estas casas tienen puesto sobre su dintel, el escudo familiar donde muestran con orgullo que dicha casa a pertenecido a una familia de renombre y con muchas generaciones a sus espaldas viviendo en dicha ubicación.

También, desde muy antiguo, las familias han buscado la protección del hogar del mal de ojo, la mala suerte y la protección de malos espíritus así pues, muchas de estas familias se ponían en manos de dioses, geniecillos y algún que otra representación para expulsar al demonio de sus moradas pero eso es otra historia que podréis consultar en este enlace.

Así pues, resulta curioso como esas familias querían dejar patente que dicha casa y/o Casa-palacio estaba protegida o solamente querían dejar patente la identidad de la casa como ocurre en la casa del almirante o en la casa de las cadenas con impresionantes historias que podéis leer en estos enlaces.

Sin embargo, en esta entrada voy a centrarme en unas cuantas casas y edificios que tienen en común a unos seres de la mitología griega y romana pero donde existe cierto debate en diferentes círculos ya que algunas fuentes consultadas indican que estos bustos puestos sobre dinteles de puerta o sobre ventanas pueden ser por un lado, Perseo y por otro Hermes.

Así pues, explico brevemente la historia de estos dos personajes mitológicos.

Perseo; "era un semidiós de la mitología griega, hijo de Zeus y de la mortal Dánae. La tradición le atribuía la fundación de Micenas". Pero ocurrió que un tal Polidectes se enamoró de Dánae y considero al joven Perseo como un estorbo e intentó librarse de él mediante una sucia maniobra: "hizo creer a todo el mundo que pretendía conquistar a la princesa Hipodamía y pidió a los habitantes de la isla que le entregase un regalo cada uno como presente, para poder ofrecerlo a su vez a la princesa. Perseo dijo que no pondría reparos para entregar cualquier cosa: incluso si hubiera de ser la cabeza de Medusa, que era una de las tres Gorgonas y podía convertir en piedra a los hombres sólo con la mirada. Polidectes aceptó como regalos los caballos de otros habitantes de la isla, pero no aceptó los de Perseo, y le mandó que le trajese la cabeza de la Gorgona que le había prometido".​

FOTOGRAFÍA DEL BLOG CALLE ANCHA.
Así pues, Perseo partiría guiado por los dioses Atenea y Hermes, en busca de las hijas de Forcis, conocidas como las Grayas, hermanas de las Gorgonas. Estas mujeres eran tres ancianas que solo tenían un ojo y un diente para las tres y, cuenta la mitología, se lo tenían que ir pasando una a otra.

Por consiguiente, Perseo les arrebató el ojo y a cambio de devolvérselo, las obligó a confesar donde vivían las ninfas, sus hermanas digamos que "guapas"

Así, cuenta la mitología "Perseo encontró a las ninfas, de las que obtendría un zurrón mágico para contener la cabeza sin peligro, unas sandalias aladas y el casco de Hades, que volvía invisible a quien lo llevara puesto. Además, recibió de Hermes una hoz de acero (aunque en otras versiones he podido leer que este era de diamante), con la que podría cortar la cabeza de Medusa, recibiendo también el escudo brillante de Atenea que lo usaría como un espejo".

Con todos los objetos, Perseo se introduciría en la morada de las Gorgonas y poder ver a Medusa sin mirarla directamente. Así pues, Perseo alcanzó a cortar la cabeza de la Gorgona, de la que nacieron el caballo alado Pegaso y el gigante Crisaor.

 La relación de sus vicisitudes con Medusa y las otras Gorgonas viajando hasta el extremo occidental del mundo en la antigüedad, un territorio mítico donde se incluía lo que hoy es Cadiz así como que Perseo era hijo de Zeus y Dánae, y de su estirpe procede Hércules. Puede ser esta una posible justificación de su representación en algunos edificios de la ciudad.

Sin embargo, yo me inclino mas por otra historia ya que como he dicho, poner estas figuras en los dinteles de las casas podría ser por superstición y para atraer la buena suerte y alejar el mal de ojo y que mejor protección que el dios Mercurio-Hermes, dios del comercio en la mitología romana.

Por tanto, Mercurio era un importante dios consagrado al comercio, "hijo de Júpiter y de Maia Maiestas. Su nombre está relacionado con la palabra latina merx ("mercancía"). En sus formas más primitivas parece haber estado relacionado con la deidad etrusca Turms, pero la mayoría de sus características y mitología fue tomada prestada del dios griego análogo Hermes".


El historiador romano Tito Livio menciona que "el templo de Mercurio fue consagrado en el año 495 a.C., es decir, 4 siglos antes de que Julio César (100-44 a.C.) convirtiera Roma en una potencia internacional. Este templo fue edificado en el Aventino, una zona próxima al puerto de Roma,  el centro del comercio en aquella época. Por lo tanto, la cofradía de los mercuriales era una de las instituciones más vetustas de la ciudad y sirvió de modelo para los llamados “Collegia Mercurialium”, los centros de negocio dispersados por todo el territorio del imperio". 
FOTOGRAFÍA DEL BLOG CALLE ANCHA.
Por tanto, no es extraño que las palabras mercancía "merx" y comerciar "mercari" estén relacionadas con el nombre del dios: "Mercurius" también resulta interesante indicar que a este dio le consagraron el día de la semana "miércoles" también procede de esta raíz. Un atributo característico de este dios era la bolsa de monedas, símbolo del comercio, que los artistas suelen colocarle en la mano derecha.

En efecto, el combinado Mercurio-Hermes acabo siendo "la divinidad tutelar de los mercaderes, los ladrones y los magos, o alquimistas, ¿y acaso, en el arquetipo de toda venta, no se esconde el miedo a ser engañado (ladrón) y el deseo de quedar encantado (mago)?…"

 En consecuencia, el vendedor siempre vive en equilibrio. En parte porque su oficio, vender, requiere un beneficio, algo material, y una fantasía, algo intangible. En parte porque viaja, o sus productos están expuestos a la incertidumbre del viaje.

Igualmente, Mercurio también es el dios de los viajeros, y uno de sus símbolos es un par de alas. Las puede llevar adheridas a unas sandalias o a un sombrero, llamado “pétaso”. Sin embargo, en ocasiones, las alas forman parte de su talón o su sien. Por ultimo, la costumbre de representarlo con alas tanto en la cabeza como en los pies es moderna, propia de alguna película de ciencia ficción e historia fantástica.

Así pues, era corriente que los cargadores de Indias, comerciantes ilustrados gaditanos y los burgueses gaditanos de principio de siglo XX decoraran sus casas estos elementos paganos y clásicos ya que la sapiencia y la cultura de la burguesía y el comercio gaditano siempre ha sido muy elevado.

Por ultimo, solo indicar que en esta entrada dejo solamente las fotografía en los dinteles donde se puede ver estos Hermes alados pero es responsabilidad del lector buscar y callejear por la ciudad para verlos en persona.También indicar que en próximos días iré poniendo nuevas fotografías según los Hermes que vaya encontrando en mis "vuertecitas" gaditanas.

FUENTES CONSULTADAS: WIKIPEDIA,  REVISTA QUO, LOS BLOG Y PAGINAS; CALLE ANCHA.COM, PORTALMITOLOGIA.COM, TRABAJO SOBRE EL ESTUDIO DEL PATRIMONIO CULTURAL Y LOS LIBROS:

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