EL RECORDADO CEMENTERIO DE SAN JOSE.

Para muchos gaditanos sigue siendo el cementerio de Cadiz, un lugar lleno de misterios, enigmas y muchos fenómenos extraños. Siempre ha sido un lugar donde se siente muchos sentimientos puesto que la vida y la muerte hacen de este lugar un sitio lleno de energías tanto positivas como negativas.

Sin embargo, todo eso se acabó el 2 de noviembre de 2016 cuando el ayuntamiento certificó su defunción definitiva y el camposanto recibiría el visto bueno para su clausura definitiva.

La necropolis moriría como tal para convertirse en un parque con vistas al mar, una promoción de viviendas y negocios comerciales o un centro turistico, a día de hoy todavía no queda muy definido el proyecto, tan típico de España.

El cementerio esta situado en el Paseo Marítimo de la ciudad, un lugar muy apetitoso urbanisticamente y ubicado en un gran solar rectangular y muy alargado, mas o menos, unos 400 metros de largo por unos 70 metros de ancho delimitado por la avenida Amilcar Barca, la calle Dorotea, la calle San Juan Bautista y la calle Cielo.

En el camposanto gaditano han ocurrido en sus dos siglos de historia toda clase de sucesos, enterramientos curiosos, enterramientos masivos por la guerra civil, las epidemias de fiebre amarilla, de cólera y otras enfermedades.

La necropolis gaditana tuvo hasta un total de 286.000 fallecidos siendo sus ultimo funeral en enero de 1992 cuando estaba totalmente rodeado por la expansión de la ciudad moderna, en un lugar con multitud de edificios altos que han llamado a toda clase de rumores de presencias, luces enigmáticas y algún que otro ruido espectral como pude relatar en esta otra entrada del blog, con grabaciones de parafonias y/o psicofonias registradas en el camposanto que os dejo en estos vídeos.


Así pues, existen muchos relatos y testimonios de trabajadores y algún que otra persona que tiene familiares enterrado en aquel lugar que cuentan historias de fantasmas y fenómenos paranormales en dicho cementerio donde varios grupos profesionales y aficionados a  los temas paranormales han realizado algunas que otra grabación.

                                              

Por tanto, todo gaditano conoce la historia de Don Rosendo, la historia del vigilante Don Alfonso relatado en Misterios de Cadiz con todo lujo de detalle. Igualmente, el programa de CUATRO, Cuarto Milenio también realizó una visita al cementerio gaditano que podreis ver en este enlace.

Pero supuesto, el cementerio de San Jose fue un lugar para pasear por su historia y por su pasado esplendoroso donde entre nichos destacaban los panteones familiares de los notables de la ciudad gaditana, un total de 52 panteones como el panteón de la Familia Moreno de Mora, la familia Genovés, el panteón de Fernando Garcia de Arboleya, entre otros muchos.

También estaba el panteón de la familia Aramburu, la saga familiar banquera de origen vasco y afincados en Cadiz en la gaditana casa-palacio de la Plaza de San Antonio y que podéis leer en este enlace su avatares históricos.

Sin embargo, el panteón refleja toda su grandiosidad ya que el monumento recuerda a un féretro con una cruz de tipo trinidad a todo lo largo de la parte superior del mismo. En el frontal del mismo aparece el nombre de la familia.

El panteón está rodeado por una cadena metálica unida por pequeñas pilastras también de metal. Las 4 pilastras de las esquinas están rematadas por una urna de la que salen unas llamas, símbolo que representa la eternidad y, en su parte inferior, cuentan con unas calaveras para recordad la mortalidad del ser humano, mientras que el resto de pilastras son antorchas invertidas que representan la iluminación en el más allá.

Otro panteón interesante y muy artístico es el panteón de la familia Ruiz-Tagle donde tanto Antonio como Manuel participaron muy activamente en la vida política de la ciudad gaditana, militando en partidos conservadores y un ejemplo de la endogamia de la clase política provincial a finales del siglo XIX.

También eran representante del tejido industrial y bancario de la ciudad con su empresa “Empresa Gaditana de Hilados y Tejidos de Algodón” donde eran accionistas de diversos bancos como el Banco de Cadiz, el Proyecto Muchada y el Banco Hipotecario Andaluz entre otros negocios como la propiedad del Tribunal del Comercio.

El panteón fue realizado por Manuel Garcia en 1872 y destaca su base que representa un pequeño templo griego con frontón triangular dentro del cual aparece el símbolo egipcio solar alado que representa la protección divina y el poder de la resurrección después de la muerte. En las columnas que se encuentran en las esquinas, tiene grabado antorchas encendidas mirando hacia arriba, algo inusual, pues suelen aparecer con las llamas hacia abajo, simbolizando la iluminación en la otra vida.

El panteón continua con el nombre de la familia que aparece enmarcado en un lateral de la base. Sobre esta base aparece un sepulcro coronado por una cruz apoyada en unas rosas, que simbolizan el amor y la sabiduría, y además, aparecen otros motivos vegetales en los laterales de la tumba, en concreto hojas de roble que representan la eternidad y la fuerza y poder sobrenatural.

Y otro panteón interesante es el de la familia Carranza donde estuvo enterrado Ramón de Carranza y su hijo Jose León de Carranza, ambos alcaldes de Cadiz y participes de la oligarquía gaditana que estuvieron gobernando la ciudad hasta 1969 así como participes de llevar a cabo grandes construcciones como la plaza de toros, el cine municipal, el Hotel Playa y el Hotel Atlántico.

El mausoleo es de mármol, en estilo neoclásico y tiene forma de templo de la antigüedad, con un pórtico de entrada formado por cuatro pares de columnas, estando un par adosadas, y el otro par embebidas a ambos lados de la puerta de entrada al panteón, a la que se accede por una escalinata formada por tres peldaños. Sobre el friso donde se encuentra el nombre de la familia, de forma central, encontramos una cruz latina, con una margarita en la intersección de la cruz, que representa la esperanza. La cubierta del panteón está formada por una bóveda de cañón.

Pero de todos los panteones grandiosos que conservaba el Cementerio de San Jose uno de los que tenia mas emoción era el Monumento Funerario de los caídos en la Guerra de 1898 donde se conservaron los restos de los repatriados y para dar homenaje a los fallecidos tras la perdida de la guerra de 1898 donde 2585 mozos fueron reclutados en la provincia de Cadiz, de los cuales mil se libraron por exceso de cupo y que muchos de ellos murieron mas por la fiebre amarilla que por la guerra.

El panteón fue realizado por el arquitecto Juan Cabrera, en 1903 y está formado por un sepulcro de mármol, coronado por una cruz latina con una corona, que representa la victoria sobre la muerte. En la parte frontal se encuentran las fechas 1898-1903, y en el lateral aparece la dedicatoria del Ayuntamiento de Cádiz a los repatriados. Posteriormente se le ha añadido la placa de mármol rectangular, donde indica que ahí descansan los caídos del ejército de tierra español en dicha guerra.


Por supuesto, todos estos panteones fueron trasladados al cementerio mancomunado de Chiclana de la frontera donde recientemente han realizado una especie de ruta necrológica donde se pueden visitar todos estos panteones y el conocido monumento de los notables donde se acogen los restos de los alcaldes gaditanos que estaban enterrado en San Jose cuyos nombres eran: D. Adolfo de Castro Rossi, D. Juan Valverde y Cubells, D. Eduardo Genovés y Puig, D. Enrique Díaz Rocafull, Cayetano del Toro y Quartiellers y Manuel de la Pinta Leal asi como Fermin Salvochea y Álvarez y el desconocido personaje D. Rosendo que después de muchos dimes y diretes fueron también trasladado a Chiclana de la Frontera según la ultimas informaciones recabadas.


Por supuesto, en el Cementerio de Chiclana también se encuentra la conocida pirámide del pináculo donde están inscrita los nombres de cerca de 286.000 personas fallecidas en la ciudad entre los años 1800 a 1992 que habían "habitado" el cementerio gaditano antes de su clausura dando como resultado un lugar cuasi mágico que te llena de emoción y nostalgia.

Pero volvamos al cementerio de San José donde también destacaba su capilla diseñada por Torcuato Benjumeda y construida en el 1800. Tiene unas dimensiones pequeñas y presentaba una planta rectangular con cubierta de bóveda de medio cañón rebajado. La fachada, de severas líneas clásicas, se remata por un frontón triangular flanqueado por remates de forma piramidal. Todo muy masónico, ¿Verdad?


El interior estaba presidido por un crucificado de mármol blanco del siglo XVIII perteneciente al atrio del convento de capuchinos de Cadiz. Acompañando a esta imagen había un lienzo decimonónico con la Virgen Dolorosa y San Juan Evangelista. Según la información recabada actualmente se encuentran en la capilla del sagrario de la parroquia de San Antonio.

En los muros laterales se encontraban otras dos pinturas que representaban a San Miguel y a San Pedro, obras que se fechaban a mediados del siglo XIX.

Sin embargo, hoy día en San Jose solo se conserva algunos panteones, la portada, el muro de 11 metros que rodea todo el cementerio y la capilla mientras se realizan los trabajos en las fosas comunes donde se han encontrados restos de personas ejecutadas por el fascismo durante la guerra civil y que muchos de ellos fueron enterrado en fosas comunes entre los pasillos de los nichos del cementerio.

Una vez que hayan acabado con estas excavaciones de la memoria civil, se empezará con la urbanización de la zona y posiblemente en su transformación en un parque.

FUENTES CONSULTADAS Y FOTOGRAFÍA: DIARIO DE CADIZ, LA VOZ DIGITAL, EL PAIS, ABC, REVISTA HADES, EL PROGRAMA DE CUATRO. CUARTO MILENIO, LAS PAGINAS Y BLOGs; MISTERIOS DE CADIZ, MEMORIA DE CADIZ.ES, LA PAGINA WEB DE CEMABASA, ELDIARIO.ES, CADIZPEDIA.COM, DIARIO BAHIA DE CADIZ.ES,RUTADECEMENTERIOS.COM, CALLE ANCHA.BLOGSPOT.COM Y LOS LIBROS: 

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